viernes, 31 de octubre de 2008

HIJO


Estas aquí, yo a tu lado, caminemos juntos, deja que me apoye en tu hombro, como tú sueles hacer; hoy necesito el tuyo.
Hablemos con este dialogo diferente que la vida nos impone, déjame contarte hermosos momentos. En este tiempo que trascurre, inexorable y tirano, quiero que comprendas, quiero comprender, quiero entiendas, quiero entender lo que hoy nos toca vivir. Quiero que sepas que estoy a tu lado, sintiendo la misma ternura que me nació el día que llegaste a mi vida, ésa que sentí cuando te cobijé la primera vez en mis brazos.
Cuánta dicha me trajiste, verme en tus ojos plenos de inocencia, sentir en mi alma cada uno de tus latidos.
Déjame apoyar en tu hombro, hoy lo necesito, quiero que sepas que entendiendo, pero me rebelo a aceptar lo que te pasa, por ello estoy y siempre estaré a tu lado, acompañándote en este camino sembrado de sinsabores.
Déjame mirarme en tus ojos y decirte que la vida nos brinda alegría y tristeza. Vivamos las alegrías disfrutándolas desde el amor, sabiendo que estamos juntos y aprendamos a sobrellevar las tristezas en unión.
En mi corazón, llevaré por siempre este dolor, también el amor que siento por vos, eres mi hijo, sangre de mi sangre, en ti están todos los hermosos sentimientos de mi ser.
Ven, sigamos caminando juntos, déjame tu hombro, hoy lo necesito, el mío siempre estará, como mis brazos para cobijarte


©Andrés Rodríguez

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